Gastronomía
PALTAS: una gastronomía para despertar el hambre
Organicemos la extensa gastronomía paltenses, siguiendo el ritmo de las comidas diarias.
Para entradas y/o desayunos tenemos: la famosa ensalada de alcaparras hecha con el fruto de los pencos; las rodajas de molloco, hechas con plátano pintón y maní, que servidas con café negro hacen palpitar hasta las conciencias; el sango de maíz con queso; el pepián de maní; el “náparo” o sangre de borrego revuelta con finas hierbas; las yucas revueltas con huevos.
Para sopas se cuenta: el repe blanco hecho con guineo verde, leche, quesillo y cilantro; el repe de alverjas que es un variante del anterior, pero sin leche; los sancochos de cungatullo (vértebras de la columna del chancho), o de res.
Para platos fuertes se prepara: el seco de chivo, la fritada de chancho, el seco de pollo criollo, la chanfaina de chancho.
Para postres tenemos: las “tajadas” o pedazos de zapallo pasados en miel; los tamales de maíz; los zambates o humitas hechos de maíz duro y orgánico, lo cual les da una consistencia muy especial; los huevos de faltriquera; los conocidos bocadillos y colaciones. También los dulces de toronche, el manjar de leche, los higos con quesillo, o simplemente una de las frutas de temporada, como la chirimoya, naranja, las guabas y guayabas, los shiringos, las jugosas jícamas, las tunas, las ciruelas y los deliciosos mangos. También podrían ser presentadas en jugos, o saborear una chicha de hongos blancos o incluso un mishqui de penco.